UN VIVIDOR RETIRADO HABLA DEL DESEO
En otro tiempo fue mi huésped,
mi inseparable compañero,
mi camarada. Compartía
conmigo mesa, cama y techo.
Como al hermano que no tuve,
le confiaba mis secretos,
y él me llevaba de la mano
por mundos mágicos y nuevos.
Me descubrió y abrió caminos
en la frontera de los sueños.
Me señaló ocultos tesoros
sobre los mapas de los cuerpos.
Con él, la noche estaba llena
de tentaciones y de vértigos.
Con él, tenía sentido todo:
el paraíso y el infierno.





pignon dijo
Desde mi juventud te pregunto, cómo se llega a abandonar esa vida fantástica de descubrimientos incesantes, a un ritmo vertiginoso y a la vez placentero, en el cual no se es consciente de todo lo que ocurre a tu alrededor y que sin saberlo, te convierten en un vividor, te conviertes en un perro viejo veinteañero.
Seré capaz algún día de plantearme una vida sin ese deseo?
O más bien, será la vida capaz de separarme, como tantas veces ha ocurrido, de algo que ahora tanto necesito, como es ese "compañero", que tanto me enseña y tanto me maltrata!
1saludo
20 Marzo 2007 | 07:38 PM