AYUDA HUMANITARIA
Creo que fue Séneca quien dijo que la felicidad es no necesitar de ella. Y, en efecto, no debe haber nadie más feliz que quien no necesita serlo. Del mismo modo, la mejor ayuda humanitaria es no necesitar ayuda humanitaria. Así que seamos humanitarios de verdad y no pongamos a ningún pueblo en el tremendo trance de tener que ofrecerle nuestra hipócrita ayuda humanitaria. Porque todo este invento del humanitarismo bélico apesta a hipocresía de la peor.
Si tanto nos duelen las víctimas, seamos consecuentes y no las provoquemos. No se puede andar pegando tiros con una mano y poniendo tiritas con la otra. No se puede cargar un avión de bombas y cuando todavía se están tirando sobre una población casi siempre inocente e indefensa cargar otro avión con medicinas para curar las heridas que las bombas y la metralla producen. No se puede destruir un país para hacer luego negocio reconstruyéndolo en nombre del humanitarismo.
Lo humanitario no es reconstruir lo destruido. Lo humanitario es no destruir, no matar. Lo humanitario no es curar a los heridos, sino no herir, no crear huérfanos ni refugiados a los que luego debamos prestarle nuestra generosa ayuda humanitaria.
Como dice el tango, “vivimos revolcaos en un merengue”, alimentándonos de tópicos y de falacias, renunciando a pensar por nosotros, dejándonos convencer por la propaganda, callando nuestra conciencia con hermosas palabras que no significan nada o que significan todo lo contrario. Le llamamos paz a la guerra, liberación a la ocupación, democracia a imponer nuestra voluntad, nuestros intereses y nuestro estilo de vida por la fuerza no de la razón sino de las armas.
Lo más terrible de estos tiempos terribles puede que sea la prostitución del lenguaje, su degeneración. Aterra contemplar el desprecio con el que se utilizan palabras como paz, libertad, solidaridad, justicia, democracia. Aterra escuchar los discursos de los poderosos, los argumentos con los que justifican sus abusos de poder y de fuerza. Todo lo hacen por la paz del mundo, por su seguridad, por imponer la democracia, por combatir el terror, pero van sembrando odio y recogiendo tempestades. Todo lo hacen por humanitarismo. Pero ya decíamos que la mejor ayuda humanitaria es no necesitar de ella.

unagordainsatisfecha dijo
Leo tus argumentos y me pregunto ¿por que los gobernantes, no son capaces de verlo tan claro?, esa reflexion que tu haces la he realizado yo tambien muchas veces...pero hay un motivo, sus objetivos son enriquecerse y esto lo disfrazan con palabras de democracia, libertad...que son lo mas vacias y alejadas de su significacion..pues solo hay que observar los paises de esos espadachines defensores de la democracia y ver que en sus occidentales naciones la libertad es un engaño y los derechos humanos tambien, primero tendrian que arreglar su casa
Pero al final todo esos se hace porque si bombardean y luego humanitariamente reconstruyen, dan prestamos, curan...son actividades comerciales que aumentan sus arcas...de nuevo el unico dios real, el dinero.
Besos
1 Diciembre 2006 | 09:04 PM