NO ES LO MISMO QUERER A UNA PERSONA QUE QUERER VIVIR CON ESA PERSONA
Una de las cosas más inteligentes que le he escuchado al filósofo José Antonio Marina es que "querer a una persona no es lo mismo que querer vivir con una persona". Nos obstinamos en pensar que es lo mismo y de ahí que tantos matrimonios se estrellen. No sé por dónde irá el porcentaje ahora, pero según leí hace algún tiempo el 64 por ciento de las parejas que se casan en Estados Unidos se acaban divorciando. Tampoco aquí nos quedamos cortos: en España vamos a una media de quince divorcios por hora. Y todo por creer -craso error- que querer a una persona es lo mismo que querer vivir con esa persona el resto de nuestra vida.
